miércoles, 18 de junio de 2008

El niño y la hoja

Estaba un niño sentado en la banca de una plaza, hablando con una hoja del árbol que los cubría. En su conversación, el niño le preguntó a la hoja: ¿cómo te distingues de las demás hojas de tu árbol, y cómo sabes si tú eres más bonita o más inteligente que ellas?
La hoja, ya un tanto seca, se le quedó viendo al niño por un rato, y entonces le contestó: Si me comparo de esa manera, me distancio; si me distancio me pierdo; si me pierdo, olvido y dejo de vivir. Yo no nazco en primavera, ni envejezco en otoño, para morir en invierno: Yo soy el árbol.

2 comentarios:

Coni Salgado dijo...

es un texto hermoso

natibé dijo...

Es un círculo perfecto. Sencillo y genial.
Porqué no lo envías a La Luna Naranja, estaría bueno publicarlo allí.